En Cóndor somos herederos de una tradición que se remonta a muchas décadas atrás. Somos los llamados a tomar la herencia de conocimiento y amor por el trabajo de la familia y ponerlo a disposición de nuestros tiempos.
Respetamos el detalle y el cuidado por la materialidad. Sabemos y amamos trabajar el cuero… es lo que mejor hacemos.

El legado que recibimos lo fusionamos con nuestras pasiones y estilo… amamos las motos, el rock and roll, somos de los tatuados que amamos la libertad de crear nuestras propias reglas y de vivir con ellas. Tenemos una identidad.

Todos nuestros productos están hechos así.. con respeto a los materiales y a la nobleza de su origen… con ímpetu de crear algo nuevo y único que sea capaz de transmitir quién soy, qué quiero y cómo lo quiero.

 
Los maestros que ponen sus manos y conocimientos a disposición de nuestro trabajo son artistas que, con una vida de experiencia, nos permiten ofrecer lo mejor. Es así.
Tal y como lo hace el Cóndor, nosotros también emprendemos el vuelo… el cielo es eterno y nuestro surcar no tiene límites… nacimos en Chile y miramos el mundo…
Somos Cóndor y no tenemos fronteras